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30 junio, 2020

Covid Pacto Y Postureo



Articulo por:Javier Callado


La semana pasada asistimos a un hecho grave: tras unos días sin actualización, el gobierno de España aportaba una nueva cifra de fallecidos con PCR positivo a Covid. Pasó de 27136 a 28315, 1179 en algo más de una semana. Esta modificación se debió a los errores acumulados en la contabilidad de las autonomías.

Todas ellas hicieron una actualización, lógica en la mayoría –puesto que siguieron muriendo algunos pacientes–, salvo en las que redujeron el número de fallecidos y en una en que creció desproporcionadamente. Murcia redujo un fallecido su cifra y en Madrid descendió 275, lo que no deja de ser un error abultado, que pone en entredicho la labor de la consejería madrileña. Sin embargo, lo que resulta escandaloso es que Castilla y León pasase de 1928 fallecidos, contabilizados por el ministerio hasta el día 18 de junio, a 2775 el día 19, casi un 45% más (847).

Se ha hablado del descrédito de España por la contabilidad de los pacientes muertos o afectados por Covid-19. Ahora sabemos que Madrid y, fundamentalmente, la Junta de Castilla y León son los culpables de ese descrédito. En el caso de la Junta, si sumamos a esto la imprevisión de UCI de reserva en la provincia con más ancianos, León, –a pesar del colapso del hospital universitario durante la crisis, según confiesan los profesionales del mismo–, la desasistencia a las residencias –como la de Mensajeros de la Paz, donde murieron 72 ancianos presuntamente por Covid sin posibilidad de hospitalización–, el cierre de consultorios rurales, los desfavorables contratos de suministro de EPI a empresas leonesas, por no hablar de los bajos salarios de los MIR –que trabajaron como un facultativo más en la crisis–, ¿de qué hay que alegrarse?

El pacto de populares, naranjas, socialistas, morados y avulenses la semana pasada fue la foto de los bienqueda, un postureo sin contenido. Las medidas, llenas de inconcreción y objetivos medibles, que llenaban ese refrito, eran la coartada para el retrato, pero no incluían compromisos de dotar mejor la sanidad en la provincia que lo necesita, en el consultorio que lo requiere. El modelo de éxito de Mañueco e Igea aportaba 847 muertos más un par de días después de esa foto, donde una sedicente oposición se guiñaba el ojo con la incompetencia. Ahora que el palentino Casado pide tantas dimisiones ¿Lo hará alguien en Valladid? 

La foto del postureo tiene aroma a mesa por el futuro de León. La adicionalidad de fondos y la concreción de plazos serán la prueba de un auténtico compromiso. Esperaremos con humildad a que llegue lo inaplazable: la provincialización del 100% del presupuesto autonómico.


Los Fosiles de Leon


Los Fosiles De Leon
Resulta ya un poco cansino escuchar a determinados compatriotas, representantes de lo que se ha dado en llamar autonomías o regiones históricas, coreados por otros representantes de algunos otros partidos tan sumamente solidarios que son capaces de aplaudir con frenesí, sin que nunca nos hayan explicado bien ninguno de ellos a partir de qué fecha comienza el momento de partida, el día D o la hora H, para alcanzar tan preciado status.
A los que no nos ha tocado en suerte disfrutar de autonomía propia y mucho menos gozar del provechoso maná que supone tan alta distinción, no deja de causarnos cierta perplejidad este trato tan discriminatorio. Dicen sus apologetas que se precisa una historia diferenciada y lengua propia. El vapuleado dialecto leonés – dialecto por encontrarse en franca regresión- tuvo una extensión superior a cualquiera de los idiomas que hoy son patrimonio de dichas regiones históricas, aunque sus restos ya sólo sean Bable y Mirandés. 
Los leoneses podemos afrontar con ventaja cualquier comparación con el resto del país en hitos históricos desgraciadamente ignorados o desdeñados por muchos de nosotros. Cierto es que la consunción del Reino de León cae ya lejos, subsumido entonces en el reino de Castilla como después lo volvería a ser la región leonesa en Castilla. Cierto que la celebración de las primeras Cortes es ya cosa usurpada por los nuevos amos. Cierto es que al leonés nada le supone que sus antepasados fueran capaces de crear un estado.
Pero esa antigüedad es pura bagatela si retrasamos el reloj hasta épocas muy pretéritas y establecer allí la comparación con el resto del solar hispano. ¿Hablamos de historia? Bien pongamos un punto de partida. ¿Valdría la antigüedad de 8.000 años de los restos óseos hallados en Arinteiro? ¿Es poco? ¿Qué tal si hablamos de millones de años? Toda la provincia leonesa acredita un antes, un ahora y quién sabe si un después.
Los ejemplos son copiosos. Las extintas minas de carbón señalan inequívocamente donde una vegetación lujuriosa tapizó León de verde hace unos trescientos millones de años. La infinidad de restos de helechos en sus escombreras, las enormes Sigillarias robadas en Valdesamario, o las recientemente descubiertas en Fabero, son buena prueba de ello. Muchos enclaves del Páramo sirvieron de hogar para enormes dinosaurios hace doscientos millones de años. ¿Llegará de historia para comparar? 
Entristece, por cierto, ver como infinidad de fósiles, con quinientos millones de años de antigüedad, duermen en el duro seno de la piedra sepultados por el asfalto de carreteras o víctimas de destierres que eliminan para siempre un patrimonio irrepetible. Cuesta creer que los restos de Braquiópodos, Crinoideos, etc, que abundan en las rocas calizas del embalse de Luna, perecieron en un mar somero que acabó levantándose casi dos mil metros sobre el nivel de mar. Si, León tenía su propio mar y sus playas. No todo León era tierra firme.
Cualquier leonés debería sentirse orgulloso de su pasado. Debería mostrarse ufano por las impresionantes huellas de su patrimonio. Lejos de eso, gran número de leoneses, al igual que sucedió con los restos de esos seres extintos, se van fosilizando, pero en vida. Son voluntarios seres inertes, insensibles al pasado, al presente y al futuro, de su país, de sus compatriotas... Los fósiles vivientes de León, a diferencia de los genuinos, no sólo dan poco lustre a su tierra, a veces son un lastre para ella.